14 julio, 2008

Previa del GP de Alemania

El próximo fin de semana se disputa el GP de Alemania, y parece que la temporada loca que estamos viviendo puede tener su continuación. De acuerdo con diversas predicciones meteorológicas (aunque aún es demasiado pronto como para que podamos confiar mucho en ellas) que trataré de actualizar durante la semana, se aproxima un frente frío a Europa central, que dejará precipitaciones de débiles a moderadas durante el fin de semana, empezando por el viernes.

¿Veremos una nueva exhibición de Hamilton? ¿Se ahogará Massa en el agua? ¿Tendrá suerte por fin Renault con las estrategias? ¿O no lloverá y veremos una carrera aburrida y procesional?

No es superfluo comentar que este año el GP se disputará en el circuito de Hockenheim, y no lo es porque desde el año pasado, ambos circuitos se alternan en el calendario. Como aspecto curioso se puede comentar que el año pasado, el GP celebrado en el Nurburgring no se llamó de Alemania, sino de Europa, porque los derechos de la denominación "GP de Alemania" los tiene el Hockenheimring. Una cuestión bastante absurda que me imagino que terminará el próximo año, ya que desde este año el GP de Europa se disputa en el circuito urbano de Valencia. En cualquier caso, de aquí a pocos años me imagino que alguno de los dos circuitos se retirará de la puja y desaparecerá esta presencia de dos circuitos alemanes en el calendario.

Un poco de Historia

Algo que no puede faltar en el blog de alguien que es fanático de la Historia :P

El circuito fue construido en 1932 y se empleaba inicialmente para competiciones de motociclismo; no fue hasta los años 50 cuando empezó a usarse para carreras de automovilismo. En 1970 vivió su primera prueba puntuable para el mundial de F1; no obstante, ya se disputaban carreras de F1 y F2 (que en la época eran vehículos de prestaciones relativamente cercanas a los F1).

De hecho, el Hockenheimring tiene el dudoso honor de ser uno de los dos circuitos donde un campeón del mundo de F1 perdió la vida mientras disputaba una carrera: se trata de la pista donde se mató Jim Clark, el 7 de abril de 1968, durante una carrera de F2.

Finalmente, cuando el viejo Nürbürgring fue desechado, el GP de Alemania de F1 empezó a disputarse de forma ininterrumpida en Hockenheim, desde 1977 hasta 2006.

El circuito que hoy día conocemos, sin embargo, no tiene nada que ver con el original. En aquella época consistía en dos larguísimas rectas unidas por dos curvas en forma de U. Con el paso del tiempo fue reformado: en 1965 se añadió la sección del "Motodrom", que era una serie de reviradas curvas en la parte final del trazado; en 1968, tras la muerte de Clark, se añadió una chicane a mitad de cada una de las dos largas rectas; y en 1980, tras el accidente que también le costó la vida a Patrick Depailler, se añadió una nueva chicane en la curva que unía ambas rectas (al otro extremo del "Motodrom"). En 2001, el aspecto del circuito era el siguiente (figura en gris):


Para 2002 se acometió la mayor reforma que ha sufrido el circuito, cuyo perfil se modificó para aumentar la seguridad y facilitar el rápido acceso de los comisarios en caso de accidente. Las modificaciones realizadas consistieron, básicamente, en añadir una nueva curva parabólica, que empezaba a medio camino de la primera larga recta y terminaba hacia el lugar donde se encontraba la chicane de la segunda larga recta, así como en modificar un poco el perfil del circuito, con el añadido de otro par de curvas poco después de la frenada de la parabólica, y en reperfilar la primera curva (lo cual no se aprecia en el dibujo), que se hizo más estrecha.

La carrera del año pasado

Fue uno de los eventos más entretenidos de la temporada pasada, sin lugar a dudas. Como este año, el GP de Alemania (oficialmente, como vimos, lo fue de Europa) era la 10ª prueba de la temporada. Llegaba a la misma como líder el sorprendente debutante Lewis Hamilton, con 70 puntos, que aventajaba en 12 puntos a su compañero, el campeón en título Fernando Alonso (58), en 18 a Kimi Räikkönen (52) y en 19 a Felipe Massa (51), a la sazón compañero del finlandés en Ferrari. McLaren encabezaba (antes de la sentencia de la FIA por el "spy-gate") la clasificación de constructores, con 128 puntos, contra los 103 de Ferrari.

No fue un fin de semana fácil para el líder del campeonato, que sufrió un horrible accidente en calificación, cuando una de sus ruedas reventó, al parecer por un problema de instalación del disco de freno, cuando circulaba a más de 250 Km/h.



(Merece la pena preguntarse qué escribirían de esto algunos periodistas de nuestro país, si este problema lo hubiese sufrido Fernando Alonso; pero ellos sólo tienen memoria para acordarse del famoso plafón de Bahrein o las presiones de China. En cualquier caso, es materia de otro artículo)

Kimi Räikkönen se agenció la pole, seguido de Alonso y Massa; Hamilton tendría que salir 10º. No obstante, todo esto quedó en agua de borrajas cuando, ya en la vuelta de formación, comenzaron a caer enormes goterones sobre la pista. Todos los pilotos en parrilla salían con neumáticos de seco...


Las condiciones deslizantes le hicieron el juego a Hamilton en la salida, y así, el inglés se abrió paso hasta el cuarto lugar en apenas dos curvas. También se vio ayudado por la colisión entre los dos BMW, que salían cuarto y quinto. No obstante, un extraño pinchazo le comenzó a rezagar. Mientras tanto, el diluvio se desataba, y los pilotos completaban la primera vuelta según podían, para dirigirse de inmediato a cambiar neumáticos. Múltiples toques e incidentes se sucedían entre el pelotón. Los que sólo se dejaban colgando el alerón delantero podían considerarse afortunados...


Al final de la primera vuelta, Kimi Räikkönen conservaba el liderato, pero sólo "gracias" a que cometió un error ¡en la entrada del pit lane! Derrapó y siguió recto, sin que le quedase más remedio que seguir una vuelta más con ruedas de seco.


Por detrás de él, la gran sorpresa: el piloto debutante con Spyker, Markus Winkelhock, que había salido desde boxes, había optado por elegir el neumático intermedio, para lluvia, y estaba recuperando posiciones por el pelotón. Rápidamente adelantó al apurado Räikkönen y se asentó en cabeza; al final de la segunda vuelta, Winkelhock lideraba la carrera con medio minuto de ventaja sobre Massa y Alonso.


Lo que se desataba en pista era un auténtico diluvio, que habría permitido a Winkelhock doblar a todo el pelotón con el peor coche de la parrilla, ya que su equipo le había hecho cambiar de neumáticos intermedios a neumáticos de lluvia extrema, mientras que los demás coches permanecían con los intermedios, claramente inadecuados para la situación.

Sin embargo, el estado de la pista era tan malo, que todos los coches comenzaron a hacer aquaplanning en la frenada hacia la curva 1, cuyo perfil en bajada causaba que se generase un auténtico río al final de la misma. Button, que rodaba un sorprendente cuarto, pegado a Massa y Alonso, fue el primero en morder el polvo...


Otros, como Liuzzi, le siguieron...


Poco a poco, la escapatoria de la curva 1 se convirtió en un verdadero cementerio de monoplazas.


Sí, el líder del mundial, Lewis Hamilton, también sucumbió a las adversas condiciones climáticas. Sin embargo, mantuvo el motor en marcha y no se bajó del coche. Estaba arriesgando su seguridad personal: otro coche podría salirse y chocarse contra el suyo a alta velocidad...

Finalmente, el Safety Car hizo acto de presencia, para neutralizar la carrera en condiciones de seguridad, y los coches se alinearon tras él, siempre liderados por Winkelhock. Finalmente, se mostró la bandera roja, y la carrera se detuvo. Pero antes de eso, y por detrás...


Alguien consideró que la situación del monoplaza de Lewis Hamilton, atrancado en la escapatoria, al menos a diez metros de la pista, era peligrosa, y optó por rescatarle mediante una grúa. De este modo se le permitía reincorporarse a la carrera, aunque lo hacía en última posición y doblado. La polémica acción sirvió para dar fuelle a las teorías de quienes afirmaban que el inglés era beneficiado por la FIA, por su nacionalidad y su raza.

Un cuarto de hora después, en una pista que se secaba rápidamente, la carrera se reanudó. Al principio, tras Safety Car, lo que permitió a Hamilton desdoblarse (misterios de la FIA) para colocarse a la cola del grupo. De hecho, McLaren trató de sacar ventaja de la situación haciendo parar a Hamilton a por ruedas de seco, confiando en que la carrera continuase neutralizada hasta que Hamilton acabase de recuperar la vuelta perdida y se reincorporase a la cola del pelotón. No fue así, ya que el director de carrera vio venir la jugada, y la carrera se reanudó rápidamente.

Los favoritos se deshicieron rápidamente de Winkelhock, y unas vueltas después, empezaron las paradas en boxes para cambiar de intermedios a neumáticos de seco.

Massa lideraba la carrera, seguido de cerca por Alonso y Räikkönen. El piloto de McLaren, no obstante, era más lento, y poco a poco iba cediendo terreno. No tuvo que preocuparse por defenderse del segundo Ferrari, porque en la vuelta 34 la caja de cambios del monoplaza de Räikkönen dijo basta.

Después de las segundas paradas, la victoria parecía decidida, con Massa en cabeza, seguido de Alonso. Webber (Red Bull) y Wurz (Williams) pugnaban sorprendentemente por el último escalón del podio, gracias al loco inicio de carrera. Coulthard (Red Bull), los BMW de Kubica y Heidfeld y el Renault de Fisichella completaban la zona de puntos (Hamilton, noveno, intentaba dar alcance al piloto italiano).

Sin embargo, a nueve vueltas del final comenzó a chispear. La lluvia se volvió lo suficientemente intensa como para que todo el mundo decidiera entrar en boxes a por neumáticos intermedios. El margen de Felipe Massa, de alrededor de cinco segundos, se comenzó a diluir al empezar la lluvia, y siguió decayendo tras el pit stop. A seis vueltas del final, Alonso se colocó justo detrás de él, y finalmente, a menos de cinco, logró adelantarle de manera espectacular. Ambos pilotos se tocaron:


La actuación de Alonso, brillante, tuvo su origen sin embargo en el paupérrimo ritmo de Massa desde que comenzó la lluvia, y es que al piloto brasileño se le dan muy mal las condiciones de mojado, como ha demostrado en numerosas ocasiones. En algunos momentos en las últimas vueltas, cuando Alonso le presionaba, era el piloto más lento en pista. Fue una victoria regalada por Massa, y ése era un regalo que un piloto como Alonso no iba a desaprovechar.

Aún eran días de vino y rosas para Fernando Alonso y Ron Dennis:


En el podio, la presencia de Michael Schumacher para entregar el trofeo al constructor ganador quedó un tanto deslucida, al no poder ofrecérselo al jefe del equipo Ferrari, Jean Todt.


Tras esta fantástica carrera, la clasificación del campeonato de pilotos se comprimió enormemente. Lewis Hamilton no pudo recuperar el suficiente terreno para puntuar, y terminó noveno, por lo que se quedó en los 70 puntos que acumulaba antes del GP. Fernando Alonso se acercó a 2, con un total de 68, y Felipe Massa a 11, con 59. Kimi Räikkönen, debido a su abandono, se quedó como estaba. Por su parte, McLaren aumentó en otros dos puntos su ventaja en el campeonato de constructores (138 a 111).

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