16 julio, 2008

El retrovisor: Alemania 2000

Hoy voy a hablar de una de las mejores carreras que se disputaron en el viejo trazado del circuito de Hockenheim, hace ahora ocho años. En aquella ocasión se trataba de la undécima prueba de la temporada, sobre un total de 17 a disputar.

Tras un fulgurante arranque de temporada, con tres victorias consecutivas, Michael Schumacher comandaba el campeonato de pilotos, al volante de su Ferrari. El piloto alemán cumplía su quinta temporada en la Scuderia y aún no había conseguido alzarse con el título que rompiera la sequía, ya de 21 años. En 1999 iba bien encaminado, pero sufrió su célebre accidente en el circuito de Silverstone, que le apartó de las seis siguientes carreras y le dejó sin opciones. Por suerte para Ferrari, consiguieron alzarse con el título de constructores, por primera vez desde 1983, pero la gran ilusión de los tifosi seguía siendo ver a uno de sus pilotos como campeón mundial.

Lo cierto es que Schumacher, tras ganar esas tres primeras carreras (30 puntos de 30 posibles), no pudo mantener el ritmo en las siguientes, y debido a una acumulación de problemas mecánicos y toques con otros pilotos, sólo había sumado 26 de los siguientes 70. Gracias a ello, sus 56 puntos no eran muchos más que los que acumulaban los McLaren de David Coulthard (50) y Mika Häkkinen (48), y ni siquiera estaba demasiado lejos de su compañero de equipo, Rubens Barrichello (36), que todavía no había ganado ninguna carrera. McLaren había adelantado a Ferrari, y ahora encabezaba la clasificación de constructores, con 98 puntos contra 92.

Por detrás de la lucha por el título, la temporada 2000 estaba siendo muy competida, aunque ningún equipo podía acercarse a pelear con los dos grandes. Ni siquiera había un BMW capaz de mezclarse con ellos de tarde en tarde. En lo que respecta a nuestro país, esta temporada repetían los mismos pilotos que en 1999, y al volante de los mismos coches: Pedro de la Rosa pilotaba un Arrows, y Marc Gené, un Minardi. Pero mientras Gené seguía anclado en la cola con un coche incompetitivo, el Arrows de este año resultó ser un coche bastante decente, y la Fórmula 1 comenzaba a alcanzar los titulares en España.

De la Rosa ya había conseguido puntuar en una carrera (precisamente el GP de Europa, celebrado en el Nürbürgring) y solía obtener posiciones de mitad del pelotón en la parrilla, con un par de novenos puestos. Su coche rendía especialmente bien en los circuitos de baja carga aerodinámica, ya que por su diseño generaba poca resistencia, además de contar con un motor decente (el mismo que llevaba Benetton, por ejemplo), aunque se resentía en los trazados revirados, donde su gran virtud se transformaba en su gran defecto. Por tanto, era de esperar que en Hockenheim el Arrows fuera muy muy rápido.

También cabía esperar, por otra parte, que la desastrosa fiabilidad del Arrows no volviera a hacer acto de presencia. Dos semanas antes, en Austria, De la Rosa había tomado ventaja de un cúmulo de accidentes en la salida y rodaba tercero, manteniendo a raya al Ferrari de Barrichello, cuando a media distancia su coche le dejó tirado por... la rotura de un manguito...

Entrenamientos

Los entrenamientos libres volvieron a reflejar la hegemonía McLaren-Ferrari, aunque los coches plateados parecían tener una cierta ventaja. Häkkinen lideró los tiempos con un mejor registro de 1:41.658. Schumacher fue segundo con un 1.41.932, seguido por Coulthard (1:41.971) y Barrichello (1:42.340). Por detrás, desde Frentzen (1:42.446) a Wurz (1:43.623) había 12 pilotos en poco más de un segundo. Entre ellos estaba Pedro de la Rosa (1:43.438) aunque los Arrows parecieron un poco menos fuertes de lo que se esperaba. Por su parte, Marc Gené peleaba en la cola, como era de esperar, rodando en 1:44.591 y tratando de mantener su habitual batalla con los Prost y algún que otro rezagado.

Calificación

La sesión de calificación se vio afectada por la lluvia, que cayó intermitentemente durante todo el tiempo y en especial a mitad de la sesión. David Coulthard fue el más listo en las condiciones y se hizo con la pole, con un tiempo de 1:45.697. Schumacher consiguió hacerse un hueco en primera fila en los últimos instantes, con un 1:47.063, mientras Häkkinen era cuarto, con 1:47.162. Entre ellos se intercaló el sorprendente Benetton de Fisichella, con un 1:47.130, mientras que en quinta posición estaba... ¡Pedro de la Rosa! Se trataba de la mejor posición en parrilla de un piloto español en la F1, y fue recibida de forma casi escéptica en España. Quien más y quien menos esperaba que su coche se rompiera durante la carrera... pero, sin duda, se estaba gestando una especie de "Pedromanía", que le llevó a ser protagonista de reportajes y entrevistas durante aquellos meses.

Los grandes damnificados por esta sesión fueron Frentzen, que sólo pudo ser 17º con el entonces competitivo Jordan (1:49.280) y Barrichello, que tendría que salir 18º con su Ferrari (1:49.544). Tampoco fue un buen día para Marc Gené, que acabó último y cuyo registro de 1:53.094 era apenas justo para entrar dentro del 107% (en aquella época, para que un piloto pudiera participar en la carrera, su mejor tiempo debía estar dentro del 107% del tiempo del piloto que hubiera hecho la pole).

Carrera

En la mañana del domingo se celebró la tradicional sesión de warm up. Todavía no se había instaurado la mentalidad de cambiar 500 reglas cada año (eso sólo comenzó a finales de 2002) y la calificación se hacía sin combustible, por lo que el domingo podían tocarse los coches hasta poco antes de la carrera. Normalmente, los equipos usaban el warm up para ver si sus coches respondían bien a la estrategia de combustible y neumáticos que habían elegido, o para probar reglajes de última hora aquellos pilotos que aún iban apurados con sus monoplazas. Los McLaren encabezaron los tiempos, confirmando su favoritismo de cara a la carrera. De la Rosa fue un fantástico tercero y Schumacher cuarto.

Ya en la vuelta de formación, el rookie Jenson Button, que salía 16º, tuvo problemas y caló su coche, lo que le obligaba a retroceder al último lugar de la parrilla.

Mika Häkkinen tuvo una espectacular salida, y se colocó primero en los metros iniciales. Mientras tanto, Coulthard trataba de cerrar todas las puertas a Schumacher, de forma no especialmente acorde con el espíritu del reglamento. Primero arrinconó al alemán contra el muro y luego hacia el otro lado de la pista. Schumacher fue poco a poco escorándose hacia la hierba, pero allí estaba el Benetton de Fisichella...


Las consecuencias fueron desastrosas: ambos pilotos quedaron fuera de carrera. Con los McLaren 1-2 y Barrichello en mitad del pelotón, la perspectiva para Ferrari era horrorosa. Schumacher perdería el liderato del mundial con toda probabilidad y McLaren se escaparía en la clasificación de constructores. ¿Otro annus horribilis para los hombres de Maranello...?

Al final de la primera vuelta, Häkkinen y Coulthard lideraban, seguidos por Trulli, que también había tenido una gran salida, y De la Rosa. Barrichello había tenido una gran salida, y estaba décimo... el brasileño iba totalmente a saco y adelantando por todas partes a sus rivales. Poco a poco fue dando cuenta de los que le precedían, y al final de la vuelta 6 ya era quinto. Le costó algunas vueltas más deshacerse de Trulli y De la Rosa, y cuando por fin lo hizo, en la vuelta 15, le llegó la hora de parar en boxes... iba a dos paradas, cuando todos los demás (salvo Frentzen, que también salía muy atrás) iban a una.

Aun así, el pit stop sólo le hizo retroceder hasta la quinta posición, y rápidamente volvió a girar en tiempos de vuelta rápida, y a acercarse a los dos coches que le precedían... parecía claro que el último escalón del podio sería para Rubinho, de forma muy merecida. Pero no había nada que pudiera hacer contra los McLaren: estaba a más de medio minuto de ellos...

Sin embargo, algo iba a cambiar de forma radical el destino de esta carrera.


Un empleado de Mercedes-Benz, que había sido despedido, expresó su disconformidad de esta forma: invadiendo la pista. Si su intención era fastidiar a Mercedes en su carrera de casa, sin lugar a dudas alcanzó su objetivo: el Safety Car entró en pista y reagrupó la competición, momento que todos los pilotos aprovecharon para repostar y llenar sus depósitos hasta el final de la carrera. McLaren decidió hacer parar primero a Häkkinen y una vuelta después a Coulthard, y como el pelotón ya se había reagrupado, el escocés bajó al sexto lugar.


En la vuelta 28 se reanudó la carrera. Las posiciones de puntos (en aquella época, las seis primeras) las ocupaban Häkkinen, Trulli, Barrichello, De la Rosa, Frentzen y Coulthard. Pero apenas dos vueltas después, en la 30, el Sauber de Pedro Diniz colisionó con el Prost de Jean Alesi, y para recoger sus restos se hizo necesaria una nueva intervención del Safety Car.

Finalmente, a la siguiente vuelta se reanudó la carrera, pero pocos metros después, la lluvia (que había amenazado desde el inicio) comenzó a caer. En la vuelta 34 empezó a hacerse necesaria una parada en boxes, pero las cosas no estaban nada claras: llovía en una parte del circuito, pero no en la otra. El estirado perfil del Hockenheimring y sus 7 kilómetros de longitud causaban una curiosa situación. A la siguiente vuelta, algunos pilotos se decidieron a parar a por ruedas intermedias: Häkkinen, Trulli y De la Rosa. Coulthard y Frentzen, entre otros, optaron por seguir fuera, en parte para no perder tiempo haciendo cola en boxes (recordemos que, tras las dos neutralizaciones del Safety Car, los coches volvían a rodar muy juntos).

También siguió fuera, en contra de la opinión del equipo, Rubens Barrichello. El brasileño decidió arriesgar con los neumáticos de seco y se puso en cabeza, gracias a las paradas de quienes le precedían. Por detrás, Trulli fue sancionado con un stop & go y tuvo que volver a parar; Coulthard, tras una excursión por el césped, decidió correr a poner ruedas de agua, dejando la segunda posición a Frentzen. Pero el piloto alemán tuvo que abandonar a causa de un nuevo problema mecánico de su Jordan. De este modo, Häkkinen recuperó el segundo lugar, a unos 10 segundos de Barrichello, en la vuelta 38.

Justo por detrás de ellos habría tenido que encontrarse Pedro de la Rosa, pero el español sufrió una salida de pista en la entrada del "Motodrom", la parte revirada del circuito, que le hizo perder dos posiciones en favor de Mika Salo y Button, y también de Coulthard, que hizo su parada y salió detrás de Salo (y en consecuencia también lo habría hecho detrás de Pedro).

En cabeza, rápidamente se hizo evidente que Häkkinen no iba más rápido que Barrichello: le recortaba terreno en la zona húmeda, pero el brasileño se escapaba en la parte seca. Así fueron trascurriendo las últimas vueltas, hasta que finalmente, Barrichello cruzó la línea al final de la 45ª y última vuelta en primera posición, ante el alborozo de los aficionados.


Se trataba de la primera victoria de Barrichello en F1, después de 123 carreras y de haberla rozado en algunas ocasiones anteriores. Además, fue un día muy emotivo para Brasil, ya que la victoria de "Rubinho" fue la primera de un piloto brasileño en F1 desde el ya lejano 7 de noviembre de 1993, cuando Ayrton Senna conquistó su última victoria en su última carrera para McLaren, en el circuito urbano de Adelaida. Y recordemos que Barrichello comenzó la carrera en la decimoctava posición...

Las escenas del podio fueron muy emotivas. Barrichello no pudo contener la emoción, y fue manteado por sus compañeros en el podio, Häkkinen y Coulthard. Completaron los puntos Salo, Button y De la Rosa, que se llevó un punto, pero de nuevo el sabor agridulce de lo que pudo haber sido.



Con este resultado, Schumacher conservaba el liderato en el campeonato de pilotos, con 56 puntos, mientras que Coulthard y Häkkinen empataban a 54 y Barrichello se colocaba con 46... ¿permitiría Ferrari ahora luchar a sus dos pilotos en igualdad? Mientras tanto, McLaren mantenía sus seis puntos de ventaja en el título de constructores: 108 a 102.

Confiemos en que este fin de semana tengamos una carrera la mitad de interesante y emotiva que ésta.

Y, a ser posible, sin que tenga que ser por la idiotez de un espectador.

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