Ese día estuve tentado de escribir un artículo en defensa de Timo Glock, al que se vilipendió y despreció desde numerosos ámbitos, por toda esa gente, esa increíble cantidad de gente, que se encuentra consumida por un odio irracional hacia Lewis Hamilton, y que sólo es capaz de explicar las cosas que pasan a través de conspiraciones, pactos a la luz de la luna y demás historias para no dormir. Sólo así se entiende que millones de personas estuvieran celebrando su segundo fiasco consecutivo en la última carrera, como si el ganador del Mundial fuese a ser Alonso.
Desde luego, la carrera de Hamilton no fue precisamente para enmarcar, pero al César lo que es del César: si la lluvia tarda 10 minutos más, todo el mundo hubiera hablado de que por fin había madurado, de lo controlada que había tenido la situación en todo momento, etc.
Sin embargo, el líquido elemento apareció de nuevo (ya lo hizo en el comienzo de la prueba) para dar una última oportunidad a Felipe Massa. El circuito se vino abajo cuando el piloto brasileño, en la que posiblemente fue la mejor actuación de su carrera hasta ahora, cruzaba la línea de meta como campeón mundial, profeta en su tierra.
Pero aún faltaba un último "golpe de teatro", afortunada expresión que tanto gustaba de usar Jesús Fraile, el nefasto comentarista que retransmitía las carreras en La 2 (ya se sabe que hasta los burros pueden tocar la flauta por casualidad). Y ése fue que la lluvia apretó en la ultimísima vuelta, y difuminó la brillante decisión de Toyota de permanecer en pista cuando cayeron las primeras gotas de agua, cinco vueltas antes.
Sin querer pasarme de listo, tengo que decir que me extrañó mucho que todo el mundo entrase a por intermedios cuando faltaban 6 vueltas y empezaron a caer cuatro gotas. Era normal que parasen Massa, Räikkönen, Hamilton... pero por ejemplo, ¿Alonso? ¿Vettel? No se jugaban nada y podían arañar una victoria y un podio, respectivamente. Realmente lo que caían eran cuatro gotas, y el pitlane de Interlagos es muy largo...
Parece que el precedente de Spa (donde parar a por intermedios incluso a 2 vueltas del final mereció la pena) pesó mucho. Solamente el equipo Toyota, cuyos coches rodaban 7º y 8º, se arriesgó a seguir fuera. En la vuelta 67, Glock subió de 7º a 4º y Trulli de 8º a 7º.
El piloto alemán estaba a 20 segundos del inglés, pero al seguir fuera, pasó a estar 8 segundos por delante. Con la lluvia que estaba cayendo, lo normal era que esos 8 segundos se quedaran en nada, rápidamente, pero la cuestión fue que realmente no estaba lloviendo apenas. Glock había estado rodando en 1:14 antes de que empezase a chispear. Después, en la vuelta 65 subió a 1:15, en la vuelta 66 a 1:17 y en la vuelta 67 a 1:18.
Dio tres vueltas consecutivas (67, 68 y 69, de las 71 a las que estaba programada la carrera) en 1:18. Los tiempos de su compañero Trulli, por cierto, pasaron de ser algo peores (1:14-15 antes de la lluvia) a ser claramente peores (1:19, 1:20 y 1:22 en la vuelta 69, la misma en que Glock todavía rodó en 1:18), lo que debería bastar para desmontar cualquier tipo de teoría conspiratoria: Glock corrió, y corrió extremadamente bien para las condiciones de la pista.
Los líderes pararon al final de la 66, por lo que sus primeras vueltas completas con ruedas de agua podemos contarlas a partir de la 68; en el caso de Massa, que paró algo después, sólo podemos contar con la 69. Massa rodó en 1:19 esa vuelta. Alonso marcó 1:19 en la 68 y 1:21 en la 69; Räikkönen, 1:19 y 1:20; Vettel, 1:19 y 1:23; Hamilton, 1:19 y 1:24. Los tiempos de estos dos últimos se explican por los incidentes con doblados (particularmente Kubica) tras los cuales Hamilton perdió los papeles y se dejó pasar por Vettel.
Como podemos ver, Glock con slicks fue más rápido que los líderes hasta la antepenúltima vuelta. De hecho, en las vueltas 68 y 69 fue el hombre más rápido en pista, sobre un asfalto que indudablemente era deslizante (pues de lo contrario, sus tiempos habrían permanecido estables) y con slicks. En esas dos vueltas le sacó dos y cuatro segundos a Trulli. Fue por esto, por esta brillante actuación y porque la lluvia fuerte se aguantó casi hasta el final, por lo que Hamilton no le alcanzó hasta los últimos metros.
Por otro lado, si hacemos cuentas, dado que antes de la lluvia Glock estaba a 20 segundos de Hamilton y acabó a 5 de él, y Alonso estaba a 13 segundos de Massa, parece claro que el asturiano podría haber ganado la carrera, si no hubiese parado en boxes. Era un riesgo, pero la tercera victoria del año estaba ahí, y no tenía ningún motivo para no jugársela.
Al comenzar la penúltima vuelta, Glock aventajaba al dúo Vettel-Hamilton por 15 segundos. Dos vueltas antes eran 10. Está claro que a esto se refería Martin Whitmarsh (mano derecha de Ron Dennis) cuando comentó a los medios que llegaron a verlo perdido tras el adelantamiento de Vettel. Pero en ese momento, la lluvia arreció.
Todavía en esa penúltima vuelta, la 70, Glock rodó en 1:28 (por, recordemos, 1:18 en la anterior), pero es que todos los demás también empeoraron sus tiempos. Aparte de Barrichello, que por si sonaba la flauta calzó ruedas de lluvia extrema y rodó en 1:22 esa vuelta y la última, los demás hicieron tiempos peores también: Massa 1:24, Räikkönen 1:25, Alonso 1:25, Vettel 1:25, Hamilton 1:25, Trulli 1:33 (cinco segundos peor con idénticas ruedas que Glock).
Su ventaja se redujo a 12 segundos, y entonces ya la lluvia arreciaba. A pesar de ser alcanzado y sobrepasado por numerosos coches en esta vuelta, y en particular por Vettel y Hamilton, todavía fue ligeramente más rápido que Trulli, pero nada pudo hacer para que no le alcanzasen.
Otro argumento de los conspiranoicos es que "es muy sospechoso que después de la última curva, en una recta, Glock perdiese cinco segundos", como queriendo decir que en una recta no afectan los neumáticos que se lleven, y que por tanto estaría injustificada esa pérdida de tiempo. Dejando al margen que las ruedas sí que afectan (es mucho más fácil hacer aquaplanning con ruedas de seco que de lluvia, se cae por su peso), ¿de verdad no se dan cuenta de que el hecho de que perdiera otros cinco segundos juega EN CONTRA de la teoría de que se dejó adelantar?
Si se hubiera dejado adelantar, a continuación de la curva habría seguido pegado a Hamilton en la siguiente recta, no hubiera perdido otros cinco segundos. Vale, pueden decir: "era para disimular". Bueno, ¿entonces por qué no se limitó a entrar en boxes al empezar la última vuelta? ¿No hubiera sido más fácil que jugarse un adelantamiento en pista? Seguro que entonces nuestros amigos dirán: "hubiera sido demasiado descarado". Claro, más descarado que dejarse adelantar en la última curva...
En cualquier caso, el problema fundamental es que lo de "la última curva" es una falacia. Lo siguiente es una imagen del circuito de Interlagos.
Por supuesto, nada de esto es relevante para Carlos Miquel, el summum de los pseudoperiodistas de este país. Sí, es cierto, la tengo muy tomada con él, pero es que me supera. El día después de la carrera nos deleitó en su crónica, con piezas como:
"Pero el incomprensible hundimiento de Glock con su Toyota, que nunca sabremos si fue producto de la intención del germano de hacerse amigo para siempre de Lewis, o de algo muchísimo peor, termina por entregarle el Mundial al piloto británico de McLaren."
"La vuelta anterior, con esos mismos compuestos, sólo fue tres segundos más lento que el Toro Rosso y el McLaren. ¿Dejó Timo que le pasaran o fue un acuerdo entre escuderías previo a la salida? En la última vuelta resulta curioso que Jarno Trulli hiciera exactamente el mismo tiempo, 1:44. Como si desde el box hubieran frenado sus propios motores en el mismo tramo final para evitar posibles suspicacias."
Lo podéis leer aquí.
Cuando uno lee vomiteras como la anterior, por un lado se indigna, y por otro le da lástima de toda esa gente que lee lo que este tipo escribe y, como no tiene ni tiempo ni ganas, y bien que hacen, de ponerse a investigar si lo que el tío del periódico escribe es cierto o no, se lo creen. Yo, en cambio, y por sistema, no me creo nada de lo que leo. Si lo escriben personajes de reconocido desprestigio, como Miquel, menos aún.
En su blog volvió a la carga. Es cierto que el blog es opinión, y no información, pero cuando la opinión se centra en dudar de la honorabilidad de un individuo que lo hacía lo mejor posible, la cosa es igualmente censurable:
"Nadie se dio cuenta de que pasaba a Glock porque el alemán actuó de una forma bochornosa para el deporte".
"Respecto a lo de Timo, para mí atentó contra uno de los principios básicos del automovilismo, que un piloto debe intentar terminar lo más arriba posible y defender su posición." Añado yo: un piloto debe intentar terminar, como él dice, lo más arriba posible. "To finish first, first you have to finish". Glock no podía terminar 4º, entonces intentó terminar 6º, y lo consiguió. Es de cajón.
"A tres curvas del final, el alemán de Toyota entrega la cuchara, se sale de la trazada buena (la que tiene que pisar con ruedas lisas) y se deja pasar amablemente por los coches que tiene detrás. Si se hubiera colado al menos en la curva o se hubiera pasado de frenada…" Añado yo: si se hubiera colado o se hubiera pasado de frenada tú estarías diciendo que lo hizo aposta, granuja.
"En fin, que olió a pucherazo, por una decisión personal del propio Timo de hacerse el simpático con Hamilton porque le daba igual terminar la carrera cuarto que sexto o tal vez por un comportamiento de equipo, una orden de no ser un problema para el inglés." Añado yo: si hubiera habido una orden de no ser un problema, Timo hubiera parado en boxes.
De nuevo, se puede leer aquí.
En fin... de donde no hay no se puede sacar, pero yo seguiré colgando aquí las burradas de este hombre. La última: que De la Rosa ya ha firmado con Force India. Sobre eso tengo mi propia opinión... pero es tema para otro post.
No hay comentarios:
Publicar un comentario